El escritor argelino Kamel Daoud (1970, Mesra) y la poeta iraní-estadounidense Sholeh Wolpé (1962, Teherán) protagonizaron un interesante diálogo el pasado sábado en Córdoba, donde compartieron sus experiencias como exiliados y la importancia de la literatura en tiempos de conflicto y represión.
Daoud, amenazado por el gobierno de su país debido a sus escritos sobre la Guerra Civil en Argelia, se vio obligado a trasladar su residencia a Francia en busca de seguridad. Por su parte, Wolpé tuvo que abandonar Irán siendo aún una niña, convirtiéndose en refugiada junto a su familia. A pesar de no poder regresar a su tierra natal, Wolpé se dedica a escribir sobre mujeres, evitando temas políticos o religiosos.
Ambos coincidieron en que el exilio es como una sombra que los acompaña constantemente, siendo para ellos un recordatorio doloroso de la distancia con su hogar. Daoud destacó el papel crucial de la literatura como herramienta para revelar la verdad, acercarse al otro y asumir una responsabilidad compartida en la sociedad. Para Wolpé, la poesía es su refugio y su forma de resistencia, incluso traduciendo al inglés a poetas iraníes censurados.
El encuentro entre Daoud y Wolpé se llevó a cabo en la Cámara Orive, donde compartieron sus reflexiones con el público asistente. Además, los participantes tuvieron la oportunidad de disfrutar de la presentación de la artista Susana Raya en la sección «Letras de oído». Previamente, se realizaron lecturas poéticas colectivas en el marco del festival, destacando la participación de los poetas Pablo García Casado de Córdoba y María Ángeles Pérez López de Valladolid.
En un contexto donde la libertad de expresión y la creatividad se ven amenazadas, eventos como este demuestran la importancia de dar voz a aquellos que han sido silenciados y censurados. La literatura y la poesía se erigen como baluartes de resistencia y como herramientas para construir puentes entre culturas y realidades diversas.
FUENTE

