El Museo de Bellas Artes de Sevilla ha enriquecido su colección con una obra emblemática: la ‘Inauguración de la Exposición Iberoamericana de 1929’ del pintor Santiago Martínez. Esta adquisición, posible gracias a la generosa donación de sus herederos, se destaca como una de las más importantes del siglo XX en la pinacoteca hispalense.
La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha elogiado esta obra como una de las más ambiciosas de la carrera de Santiago Martínez, capturando la esencia de un evento trascendental en la historia de Sevilla: la ceremonia oficial de apertura de la Exposición Iberoamericana en 1929. Esta pintura se convierte en una pieza fundamental para la exposición que el museo está preparando sobre el vibrante ambiente artístico de la ciudad en aquella época.
Santiago Martínez, reconocido por su estrecha colaboración con Joaquín Sorolla, fue una figura destacada en el ámbito cultural sevillano del siglo XX. Su participación como asesor artístico en la Exposición Iberoamericana de 1929, donde se encargó de varios aspectos decorativos, subraya su relevancia en la historia artística de la ciudad.
Por otro lado, el museo también ha incorporado un plano histórico del Palacio de San Telmo, realizado por Francisco Pizarro, gracias a la donación del catedrático Teodoro Falcón. Este documento, que data de 1781, ofrece una visión detallada de la distribución y estructura del palacio en esa época, siendo una pieza invaluable para comprender la arquitectura barroca sevillana.
En resumen, estas nuevas adiciones al Museo de Bellas Artes de Sevilla no solo enriquecen su colección, sino que también ofrecen una mirada única a eventos y monumentos clave en la historia cultural de la ciudad.
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