En la ciudad de Córdoba, hemos llevado a cabo la transformación de fuentes urbanas en auténticos ecosistemas naturales, eliminando por completo el uso de cloro y fomentando la biodiversidad en nuestro entorno urbano.
Este ambicioso proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre Emaca, el Instituto de Gestión Ambiental (Ingama) y la Delegación de Infraestructura.
El éxito alcanzado ha despertado el interés de otras ciudades y ha sido reconocido con siete premios otorgados por la Asociación Nacional del Jardín y la Federación de Municipios y Provincias.
Actualmente, 21 fuentes han sido naturalizadas, entre las que se encuentran la Plaza de Orive, el consejo local y la Universidad de Córdoba.
Esta iniciativa ha contribuido a reducir el impacto en el medio ambiente y a promover un mayor equilibrio ecológico, gracias a la introducción de plantas autóctonas y microorganismos beneficiosos.
Además, se ha logrado un descenso del 70% en la población de mosquitos, lo que ha sido fundamental para la prevención de enfermedades.
En el ámbito de la educación ambiental, hemos involucrado a más de 2,000 escolares en programas de concienciación y sensibilización.
Tu colaboración es fundamental: para preservar estos espacios, es crucial evitar arrojar residuos y proteger la biodiversidad que los habita. Juntos, podemos trabajar para hacer de Córdoba una ciudad más sostenible.

