Cardeña (Córdoba), 4 (Europa Press)
El delegado territorial de la sostenibilidad y el medio ambiente de la Junta Directiva en Córdoba, Rafael Martínez, visitó el martes Sierra de Cardeña y el Parque Natural de Montoro, donde las actividades de tratamiento de la jungla preventiva se llevan a cabo en las montañas y consorcios públicos con la Junta de Andalucía. Estas acciones tienen como objetivo mejorar la masa forestal, promover la biodiversidad y reducir el riesgo de incendios forestales.
Como la administración autónoma informó en una nota, durante su visita, en la que fue acompañado por el jefe de los espacios naturales protegidos, Carmen Torres y el director conservador del Parque Natural, Pedro Torres; Los agentes ambientales y los representantes de la compañía que ejecutan el trabajo, Martínez, enfatizó la importancia de estas intervenciones para garantizar la sostenibilidad de los bosques y enfatizó el compromiso del gobierno andaluz para la preservación del patrimonio natural.
«Los tratamientos de la jungla que se desarrollan aquí no solo contribuyen a la protección contra incendios, sino que también favorecen un equilibrio ecológico más saludable, lo que permite la regeneración de especies domésticas y mejorando la resistencia del ecosistema», dijo el delegado.
Las repoblaciones de los bosques en esta área se llevaron a cabo en la década de 1960, para estabilizar los cuencas de los ríos Yeguas, Arenoso, Arena y Marín Gonzalo, que en ese momento estaban desprovistos de vegetación, causando erosión e inundaciones que afectaron a Vega del Guadalquivir y la ciudad de Córdoba. En ese momento, se usaron especies con rápido crecimiento, como pino («pinus pinus») y pino negro («pinaster pinus»), capaz de prosperar en suelos degradados.
Sin embargo, con el tiempo, estas repoblaciones han generado masas forestales de alta densidad, lo que limita el desarrollo de la vegetación doméstica y aumenta el riesgo de fuego. «Los clanes selectivos que tienen lugar en estas montañas permiten la competencia entre los árboles, favoreciendo la regeneración de la subobósca y la presencia de otras especies de flores y fauna», explicó Martínez.
Las obras se desarrollan en el Monte Público Vegueta en Fresno y en las montañas del Consorcio en Garcigómez y Barco Alto, ubicados en términos municipales en Cardeña y Montoro. En total, se operarán 104.35 hectáreas de bosques de pinos. El proyecto, otorgado a Agroforestry El Marquesado SL, tiene un presupuesto de 332,403.50 euros (IVA incluido), co -financiado con Feader European Fonds Feader y planea su finalización en junio de 2025.
Las acciones varían según el estado de la masa del bosque. En el pino de pino de pino, donde el crecimiento está limitado por la alta densidad, está claro para mejorar su desarrollo. Por otro lado, en el pino de pino de pino negro, se elimina la eliminación de muestras debilitadas o caídas, para reducir el riesgo de plagas y minimizar la acumulación de materiales inflamables.
Para la ejecución de estos trabajos, se utilizan motocicletas y equipos especializados, como tarifas de motor, tractores forestales y sitios navales. «Este tipo de trabajo requiere una intervención técnica precisa y coordinada, lo que garantiza que el impacto en el ecosistema sea positivo y contribuya a su mejora», dijo Martínez.
Uso de materiales
Los materiales resultantes de las obras de la jungla se asignan a diferentes usos. La madera utilizable se almacena para convertirse posterior en cocción, mientras que los restos de las plantas se procesan para ser utilizadas como biomasa. Ambos productos estarán alienados de la subasta pública, promoviendo así un uso sostenible de los recursos forestales.
Esta acción, como dijo el delegado, es parte de la línea preventiva de tratamiento selvicultural promovida por el Parque Natural Andalucía en Sierra de Cardeña y Montoro.
Actualmente, dos nuevos proyectos de tratamientos en la jungla preventiva en el Parque Natural se encuentran en la fase de redacción, lo que fortalece el compromiso de la Junta de Andaluía con la mejora de sus ecosistemas forestales y la lucha contra el cambio climático.
«Desde el Ministerio de Durabilidad y el Medio Ambiente, seguimos apostando por la gestión activa de los bosques, lo que garantiza la preservación de nuestros espacios naturales y, al mismo tiempo, genera oportunidades económicas y de empleo en las zonas rurales», concluyó Martínez.

