Un equipo de la Escuela Politécnica Belmez de la Universidad de Córdoba (UCO) está trabajando en el desarrollo de materiales más sostenibles para la construcción. Han diseñado un adoquín 100% reciclado utilizando conchas de moluscos y residuos mineros, en sustitución de los áridos naturales y el cemento convencional.
La industria de la construcción es una de las más contaminantes debido a sus altas emisiones de CO2 y al uso de recursos no renovables como la arena o la grava. Por eso, es urgente encontrar alternativas sostenibles que equilibren la demanda de producción con prácticas ecológicas. En este contexto, el equipo de la Escuela Politécnica Superior de Belmez ha logrado reemplazar materiales naturales por reciclados, utilizando conchas de moluscos como árido en morteros y hormigones.
Además de las conchas de moluscos, el grupo de investigación tiene previsto sustituir el resto de componentes del adoquín por materiales reciclados. Para reemplazar el cemento, están utilizando residuos de un vertedero de residuos mineros del Valle del Guadiato y cenizas volantes, transformándolos a través de un proceso de activación alcalina. El resultado es un adoquín resistente que cumple con todos los criterios necesarios, sin incluir ningún material de origen natural en su composición.
Este proyecto es una contribución importante a la economía circular y a la descarbonización en el sector de la construcción. Aunque aún se necesitan más investigaciones para optimizar algunos aspectos, como la compactación y liberación de los materiales, este enfoque innovador demuestra que es posible reducir la dependencia de productos químicos convencionales en la industria de la construcción.
FUENTE

