La lucha contra el cambio climático es una tarea urgente que requiere la participación de todos los sectores de la sociedad. En Andalucía, el sector residencial y de servicios es responsable del 19% de todas las emisiones contaminantes de CO2 en la región. Estas emisiones provienen del uso diario de equipos de aire acondicionado, calefacción, luces y ascensores, entre otros.
Para abordar este desafío, la Agencia Andaluza de la Energía ha dado un paso importante al calcular y registrar por primera vez su huella de carbono en el Registro del Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE). Los resultados han sido alentadores, con la entidad emitiendo solo 3,19 toneladas de CO2 equivalentes, gracias a medidas como la instalación de paneles solares fotovoltaicos, baterías de almacenamiento y la renovación de sistemas de climatización e iluminación.
Estas acciones de eficiencia energética han permitido a la Agencia ahorrar un 55% del consumo eléctrico de su edificio, evitando la emisión de 104,71 toneladas de CO2 al año. Además, la entidad garantiza que toda la energía que consume proviene de fuentes renovables, contribuyendo a la reducción de emisiones.
Sin embargo, la Agencia ha identificado que la principal fuente de emisión proviene ahora de los vehículos, por lo que está implementando un Plan de reducción de emisiones que busca reducir su huella de carbono en un 95% para el año 2026. La incorporación de vehículos eléctricos enchufables de alta autonomía recargados con energía renovable es una de las medidas clave en este proceso.
El Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE) brinda a las organizaciones la oportunidad de evaluar voluntariamente sus emisiones, definir planes de reducción y llevar a cabo acciones para compensar aquellas emisiones que no se puedan reducir. Hasta el momento, 309 organizaciones y 589 huellas de carbono ya están registradas en el SACE, con la Agencia Andaluza de la Energía siendo una de las entidades pioneras en esta iniciativa en la región.
La transición hacia un modelo energético más sostenible es fundamental para combatir el cambio climático, y la medición y reducción de la huella de carbono son pasos cruciales en este proceso. Con acciones concretas y compromiso, es posible avanzar hacia un futuro más limpio y respetuoso con el medio ambiente.
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