El grupo de investigación ‘Video and Image Processing’ (VIP) del Departamento de Arquitectura de Computadores de la Universidad de Málaga, en colaboración con expertos del Laboratorio de Sistemas Embebidos en la École Polytechnique Fédérale de Lausana (Suiza), ha desarrollado un sistema inteligente para detectar anomalías cardíacas en los electrocardiogramas con una precisión del 84%. Este sistema, denominado FADE, se diferencia de los modelos convencionales al entrenarse con electrocardiogramas normales, evitando la necesidad de partir de extensos conjuntos de anomalías cardíacas etiquetadas por cardiólogos.
Gracias a esta innovación, el sistema es capaz de predecir la señal futura y detectar anticipadamente anomalías cardíacas como arritmias, isquemia o infarto de miocardio. Además, al no requerir la supervisión de un experto para el entrenamiento inicial, se ahorra tiempo y costes en el proceso. FADE ha demostrado una precisión media del 83,84% en la detección de anomalías, clasificando correctamente las señales de ECG normales con un 85,46% de precisión.
El estudio, publicado en la revista Computer Methods and Programs in Biomedicine, resalta el buen rendimiento de FADE en la detección temprana de cualquier tipo de anomalía cardíaca en las señales de electrocardiograma. Este enfoque robusto permite detectar tanto latidos cardíacos anormales como arritmias, marcando una diferencia significativa con respecto a investigaciones previas.
Para superar las limitaciones de generalización de modelos de inteligencia artificial a nuevas fuentes de datos, FADE emplea un diseño que utiliza dos rutas de procesamiento paralelas, cada una optimizada para capturar distintos aspectos de la información. Asimismo, el sistema realiza un doble entrenamiento con dos bases de datos, compuestas por 456 horas de grabación, lo que contribuye a su mayor precisión.
Actualmente, los investigadores de la Universidad de Málaga están colaborando con un equipo médico para probar el sistema en un entorno real, con el objetivo de optimizarlo para su uso en dispositivos portátiles que puedan ser llevados por las personas. Este avance en la detección de anomalías cardíacas en electrocardiogramas ha sido posible gracias al apoyo financiero de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, el Ministerio de Ciencia e Innovación de España y los fondos Next Generation de la Unión Europea.
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