junio 8, 2026

Científicos andaluces identifican cinco variedades de semillas de anís con potencial para el cultivo en España.

Plantación de anís en floración.

Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC en Córdoba, en colaboración con la Universidad de Foggia (Italia), ha identificado cinco variedades de semillas de anís más productivas y con mejor calidad de aceite esencial tras evaluar 50 muestras procedentes de distintos países. Este hallazgo permitirá seleccionar los granos más rentables para su cultivo y aprovechamiento industrial en sectores como la agroalimentación, cosmética o farmacia.

El anís, también conocido como matalahúva, es una planta cuyas semillas se utilizan como condimento y en la elaboración de bebidas, mientras que su aceite esencial posee propiedades digestivas, expectorantes y aromáticas que lo hacen valioso como materia prima. A pesar de sus beneficios, el cultivo de anís es minoritario en España y carece de variedades comerciales registradas, lo que dificulta su estandarización y limita su desarrollo competitivo.

Para abordar esta problemática, los científicos recopilaron una colección internacional de germoplasma y lo sembraron durante dos años en la finca experimental del IAS en Córdoba y en una pequeña explotación ecológica en Valladolid. Este estudio les permitió comparar el comportamiento agronómico y la capacidad de producción de aceite esencial de las diferentes variedades bajo las mismas condiciones ambientales. Tras evaluar el rendimiento en semilla y la calidad del aceite, identificaron cinco variedades que combinan ambos factores de manera óptima.

Los resultados de la investigación tienen una aplicación directa en el sector agrario, ya que la introducción de estas variedades más productivas podría ofrecer a los agricultores una alternativa rentable al trigo y al girasol. Este avance podría diversificar los cultivos locales y satisfacer la demanda del mercado, según explica el investigador del IAS Diego Rubiales, coautor del estudio.

A pesar de que el anís es ampliamente utilizado a nivel mundial, la mayor parte de su producción se concentra en países como India. En Andalucía, el cultivo de anís es residual y se limita a pequeñas explotaciones, principalmente en la provincia de Sevilla. La falta de variedades registradas ha llevado a una producción basada en semillas tradicionales intercambiadas entre agricultores, lo que genera una calidad irregular en el producto final.

El estudio publicado en la revista Agronomy, titulado ‘Characterization of Pimpinella anisum Germplasm: Diversity Available for Agronomic Performance and Essential Oil Content and Composition’, evaluó un total de 50 genotipos de anís procedentes de distintos países. Los expertos encontraron que la mayoría de estas variedades se adaptan al cultivo en España, mostrando diferentes comportamientos en términos de rendimiento y contenido de aceite esencial.

Además, el análisis detallado del aceite esencial reveló la presencia de diferentes compuestos que influyen en las propiedades medicinales, aromáticas y funcionales del aceite. Estas variaciones en la composición permiten identificar distintos quimiotipos dentro del anís, lo que sugiere la importancia de seleccionar variedades no solo por su rendimiento, sino también por su composición química en función de las aplicaciones industriales.

El siguiente paso del estudio es iniciar el proceso para inscribir estas cinco variedades identificadas en el Registro de Variedades Comerciales, lo que es crucial para su certificación y comercialización. A pesar de la complejidad de este trámite en cultivos minoritarios como el anís, la intención es transferir estas variedades a empresas de semillas o cooperativas agrícolas para su multiplicación y distribución. De esta manera, se busca potenciar la producción local tanto del grano como del aceite de anís, reduciendo la dependencia de importaciones y mejorando la rentabilidad de los agricultores.

El interés por parte de los agricultores en desarrollar el cultivo del anís va más allá de la producción de semilla, ya que también se plantea la extracción y comercialización directa del aceite esencial. Este enfoque podría mejorar la cadena de valor dentro de las explotaciones agrícolas, aumentando la rentabilidad y reduciendo la intermediación en el proceso.

La investigación fue financiada a través del proyecto europeo ‘Realising Dynamic Value Chains for Underutilized Crops’ (RADIANT) y el proyecto Qualifica de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía.

FUENTE

María Izquierdo

Por María Izquierdo

Soy María Izquierdo, profesional junior en comunicación digital. Creo y gestiono contenido para redes y medios online, combinando copywriting, narrativa visual y edición básica. Con formación en comunicación audiovisual y un máster en contenidos digitales, me motiva el storytelling y conectar con audiencias jóvenes a través de contenido creativo.

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