El IV Congreso Andaluz de Bioinformática (Jabi 2026) ha dado comienzo en el Rectorado de la Universidad de Córdoba (UCO), reuniendo a más de 100 especialistas en este campo de investigación. Este evento, que se celebra por primera vez en este lugar, pretende fortalecer la colaboración y visibilidad de la comunidad bioinformática andaluza.
Durante tres días, se llevarán a cabo sesiones en las que participarán 125 especialistas, abordando temas como bioinformática vegetal, inteligencia clínica, microbiana, artificial y ciencia de datos. La vicerrectora de Política Científica de la UCO, María José Polo, destacó la importancia de un enfoque interdisciplinario en la resolución de problemas sociales complejos, instando a los participantes a establecer redes de colaboración científica.
José V. Die, investigador del Departamento de Genética de la UCO y miembro del comité organizador, señaló que se compartirán investigaciones que van desde análisis de datos hasta desarrollos tecnológicos aplicados a la salud y el medio ambiente. Se presentarán avances en bioinformática clínica, con nuevos biomarcadores para el diagnóstico del cáncer y la estratificación molecular de pacientes con enfermedades autoinmunes como el lupus.
En el ámbito de la bioinformática vegetal y microbiana, se abordarán estudios genómicos de cultivos como el olivo y el aguacate, así como sistemas de vigilancia metagenómica para la detección de patógenos en aguas residuales. La investigación en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos jugará un papel fundamental en el desarrollo de modelos predictivos para la detección temprana del cáncer de pulmón y la optimización del triaje médico.
Estas jornadas reflejan el avance y la democratización de las tecnologías de generación de datos, impulsando el crecimiento del sector. En Andalucía, se combinan la experiencia en análisis ómico con la inteligencia artificial aplicada a la biomedicina, integrando lo experimental y lo computacional en diversos campos.
Las sesiones plenarias abordarán temas actuales en bioinformática, como el uso de herramientas en genética vegetal, la influencia de la IA en la investigación cardiovascular y los desafíos en bioinformática microbiana. El congreso continuará hasta el 29 de abril, promoviendo el intercambio de conocimientos y la colaboración entre especialistas en este campo en constante evolución.
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